Hacia un Perú más competitivo y sostenible: La nueva Hoja de Ruta de Economía Circular al 2030

Hoy, con la publicación del Decreto Supremo N° 018-2025-PRODUCE, hemos puesto en marcha la Hoja de Ruta de Economía Circular de la Industria Manufacturera y Comercio Interno al 2030 (HREC-IMCI). No se trata de una norma más, sino de un plan estratégico que traza el camino para transformar nuestro aparato productivo, haciéndolo más innovador, eficiente y, sobre todo, sostenible.

Esta hoja de ruta, que da continuidad a los esfuerzos iniciados en 2020, consolida al Ministerio de la Producción del Perú (PRODUCE) como el primer sector en promover la economía circular en todas las actividades bajo su competencia, sentando un precedente en el país.

¿Por qué una nueva Hoja de Ruta?

Durante años, nuestro modelo de producción ha seguido un patrón lineal: extraer, fabricar, usar y desechar. Este esquema, si bien ha impulsado el crecimiento, hoy nos enfrenta a un desafío crucial: una baja eficiencia en el uso de recursos que limita la competitividad de nuestras empresas; este modelo no solo ejerce una fuerte presión sobre nuestros ecosistemas, sino que también genera ineficiencias y costos que frenan el potencial, especialmente de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYME), que representan el 99.4% de nuestras unidades empresariales.

La primera Hoja de Ruta (2020-2025) sentó la bases, sensibilizando a más de 7,000 MIPYME e impulsando una inversión de más de S/ 23 millones en 124 empresas para proyectos circulares; sin embargo, el diagnóstico para esta nueva etapa —realizado a través de 10 talleres y 34 entrevistas a nivel nacional— evidenció retos claros: escaso conocimiento sobre economía circular, limitaciones en el acceso a financiamiento y tecnología, así como barreras normativas que debemos superar.

Nuestra Visión al 2030

Nuestra visión es ambiciosa pero alcanzable:

"Al 2030, las empresas del sector de la industria manufacturera y comercio interno habrán alcanzado altos niveles de eficiencia en el uso de recursos, consolidando negocios competitivos y de calidad mediante la adopción de prácticas y modelos de economía circular."

Para materializar esta visión, la HREC-IMCI se articula en cuatro objetivos estratégicos:

  • Fortalecer gobernanza, normas y estándares de calidad: Crearemos las condiciones necesarias con un marco normativo claro y sinergias institucionales que estimulen la adopción de prácticas circulares.
  • Desarrollar mercados y negocios circulares: Impulsaremos la innovación y el escalamiento de modelos de negocio que aprovechen al máximo los recursos, fomentando la creación de nuevos mercados y cadenas de valor.
  • Fomentar conocimiento y capacidades técnicas: Dinamizaremos la transición a través de la capacitación y sensibilización de empresas y consumidores, promoviendo un consumo responsable.
  • Impulsar financiamiento e incentivos: Facilitaremos el acceso a instrumentos financieros diseñados para la economía circular, estimulando la inversión en la reconversión productiva.

Metas

Para el 2030, nos hemos propuesto alcanzar:

  • Un aporte del 2% al PBI del sector proveniente de actividades circulares.
  • La publicación de 40 normas e instrumentos que faciliten la transición.
  • La identificación de 530 casos de negocios circulares exitosos que sirvan de inspiración.
  • La sensibilización de más de 5,300 empresas en prácticas circulares.
  • La entrega de 250 distintivos de economía circular a empresas comprometidas.
  • Alcanzar una tasa de crecimiento anual del 4.13% en inversión pública y privada en economía circular.

Además, esta hoja de ruta prioriza sectores estratégicos como la industria alimentaria, textil, de vestuario y productos de cuero, donde el potencial para la circularidad es enorme.

Acción conjunta

La transición hacia una economía circular no es tarea exclusiva del gobierno, sino un desafío colectivo; el éxito de esta hoja de ruta requerirá la articulación de esfuerzos entre el sector público, privado, academia y la sociedad civil.

Invitamos a empresarios, gremios, innovadores y ciudadanía en general a sumarse a este gran desafío; la transición hacia una economía circular representa una oportunidad única para construir un Perú más productivo, competitivo y sostenible.

Sigamos trabajando juntos, para construir un Perú más productivo, innovador y sostenible.

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